En esa habitacion comence a llorar y descargue el monzon que llevaba dentro. Sabia que mi hija habia estado alli. En ese momento odie todos los protocolos del mundo. Como podiamos esperar tres anos y dejar aquellos ninos alli solos. La vida tiene contradiciones y situaciones extranas, pero gracias a eso yo tenia a Maria esperandome abajo. Bajamos y nos despedimos rapidamente. Tenian prisa. Volvimos al lado de la cuidadora, nos cogimos de nuevo de las manos y me entrego a maria. Ella me miro muy seria pero sin llorar, no me cabia el corazon en el pecho de alegria. Se despidio de Maria, dandole grandes besos y achuchones y nos hizo el gesto de que nos fuesemos rapido, como queriendo no alargar el sufrimiento del momento. Gracias He Deping.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados